24 Noviembre 2016
Prov 10, 29 "La senda de Yahvé es baluarte del íntegro y ruina de los malhechores".
a) ¿Pragmatismo?
En todo caso a un pragmatismo que responde a la voluntad de atenerse a un orden creacional.
(Asencio, 2012) . Página 87.
A la naturaleza de la sabiduría bíblica, se le acusa en tiempos
pasados de ser pragmática y eudemonística.
En todo
caso se trata de un pragmatismo justificado, de la necesidad de no adoptar posturas
ciegas que malogren la propia experiencia y la de la familia. Ben Sirá ofrece
una serie de casos que requieren prudencia pero introducidos con una observación
hondamente humanista. “El hombre bueno fía a su prójimo…pero ten cuidado de no
arruinarte. Eclo 29, 14-20.
El sabio percibe la ambigüedad de las circunstancias y su
respuesta es también ambigua. La prudencia debe servir de guía en esas
ocasiones. “No te habitúes a chocar la mano ni a salir fiador de deudas si no
tienes con qué pagar, te quitarán la cama en que yaces…Prov. 22, 26-27.
b) ¿Eudemonismo?
Se suele aducir afirmaciones
a Qohélet generalmente fuera de contexto, sobre el disfrute de la vida. Pero es
necesario observar que cuando el autor del Eclesiastés ofrece este consejo, concibe
los bienes disfrutables como don de Dios.
“No hay mayor felicidad para el hombre
que comer y beber y disfrutar en medio
de sus fatigas. Yo veo que también esto es don de Dios. Pues ¿Quién come y
quien bebe, si Él no lo permite? Porque él da sabiduría, ciencia y alegría a
quien le agrada; más al pecador le da como tarea amontonar y atesorar para dejárselo
a quien agrada a Dios, también esto es vanidad y atrapar vientos”. Ecl 2, 24-26.
Si a un hombre le concede Dios bienes y riquezas
y la capacidad de comer de ellas… eso sí que es don de Dios. (Ecl 5, 18) El
consejo de Qohélet no se apoya en un frío eudemonismo, en la búsqueda del
placer por el placer (actitud sin duda considerada como vanidad), sino en la
convicción de que las ocasiones que pueden proporcionar al hombre un sano
disfrute de las cosas dependen del inescrutable designio de Dios.
El intérprete no puede perder de vista que es imposible llegar a una comprensión de la sabiduría bíblica si se prescinde del concepto de orden. El mundo es una creación ordenada confiada al entendimiento humano. pero una creación moral, capaz en sí misma de premiar la justicia y castigar los desórdenes. El sabio está llamado a descubrir los resortes de la creación que la constituyen precisamente como orden y someterse al principio que los regula solo así el sabio podrá ser justo. (Asencio, 2012) página 88.
c) ¿Internacionalismo?
Sí el pueblo de Israel tomó de culturas circunvecinas, la tendencia en Medio Oriente, tiende a ser pesimista por lo que se estaba viviendo.
Bajo la influencia egipcia toda su literatura es pesimista. Políticamente habían matado a un faraón.
Israel parece ser deudora de la literatura de otras latitudes del Próximo Oriente. Después del minucioso estudio de Schmid opina que lo mismo que ocurrió en Egipto y Mesopotamia, también ocurría en Israel, las circunstancias sociopolíticas influyeron en una nacionalización de la sabiduría. Calificar de internacionalista a la sabiduría bíblica a estas alturas induce seriamente al equívoco.(Asencio, 2012) página 89.
Israel parece ser deudora de la literatura de otras latitudes del Próximo Oriente. Después del minucioso estudio de Schmid opina que lo mismo que ocurrió en Egipto y Mesopotamia, también ocurría en Israel, las circunstancias sociopolíticas influyeron en una nacionalización de la sabiduría. Calificar de internacionalista a la sabiduría bíblica a estas alturas induce seriamente al equívoco.
Asencio, V. M. (2012). Libros sapienciales y otros
escritos. España: Verbo Divino.
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